#LoveIsNotTourism: Relaciones a distancia en tiempos de pandemia

Llevo un año sin escribir en este blog, menos de la mitad de tiempo que pasé separada de mi novio debido al cierre de fronteras.

Estuvimos separados entre el 25 de noviembre de 2019 y el 27 de marzo de 2022, 853 días en total, y pienso que es importante hablar de ello…

Cuando le digo a la gente de mi entorno cúanto tiempo pasó, las personas ven ese período de tiempo como una espera infinita y constante, sin altibajos. No se llega a entender que mientras el tiempo estaba pasando, no teníamos como objetivo reunirnos en 2022, si no que más bien teníamos la idea de que las cosas irían a mejor, en cada ola, en cada descenso en el número de nuevas infecciones.

La espera fue horrible. Y me gustaría mencionar, que sigue siendo horrible para las parejas que AÚN están separadas a la fuerza. Países como Japón, Taiwán y China siguen dificultando la entrada de personas no residentes, por lo que muchas parejas siguen sin poder reencontrarse.

La realidad es que a nadie le importó esta realidad, excepto a aquellos que esperaron (y esperan) para verse de nuevo. Gracias a ellos nació #LoveIsNotTourism, una campaña en las redes sociales donde todos nos unimos para compartir nuestra penas y protestar ante nuestros gobiernos. Formé parte de #LoveIsNotTourismPT (Portugal) y #LoveIsNotTourismPH (Filipinas) y a día de hoy pienso que mi relación no seguiría en pie si no fuese por la existencia de esos grupos.

Ahora… voy a dejar escrito aquí algunas de mis memorias para no olvidar, con la esperanza de no volverme a encontrar nunca más en una situación similar.

25 de noviembre de 2019

Nos despedimos en el aeropuerto internacional Suvarnabhumi en Bangkok, pensando que la próxima vez que nos veríamos sería en marzo de 2020, una vez finalizadas mis prácticas en Alemania.

8 de diciembre de 2019

Reservé mi billete de avión para volar el día 19 de marzo de 2020 de Berlín a Manila. A finales de ese mes, leí en CNN que había un virus expandiéndose por China y, aunque me preocupó, no le di mucha importancia.

12 de marzo de 2020

Viendo la situación epidemiológica en Europa, solicité la cancelación de mi billete sin saber muy bien lo que vendría. Ese mismo día, el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, decretó el cierre total de fronteras.

15 de marzo de 2020

Un poco a la desesperada, volé a España para confinarme sola en Lleida hasta junio de 2019. A mi llegada, la ciudad de Barcelona estaba completamente desierta.

21 de junio de 2020

Es la primera vez que se podía salir a la calle en tres meses… La gente estaba visiblemente traumatizada y mis amigas no querían salir de casa durante más de 5 minutos.

29 de agosto de 2020

Me mudé a Lisboa para estudiar mi máster, el cual me mantuvo muy ocupada entre 2020 y 2022.

26 de diciembre de 2020

Llegan a España las primeras dosis de la vacuna contra el COVID-19. ¡Hay esperanza! Pero… ¿Cuańdo podremos vacunarnos? ¿Será efectiva?

25 de junio de 2021

6 de julio de 2021

Recibí mi primera dosis, con la idea de poder viajar pronto y poder vernos, pero las fronteras de Filipinas seguían cerradas y él no podía vacunarse para poder venir a Europa, ya que la distribución de vacunas en Asia vino más tarde, otra vez más, por culpa de nuestros gobiernos y sus prioridades.

25 de agosto de 2021

Ya han pasado 17 meses desde que Filipinas cerró sus fronteras. Seguíamos viviendo con esa incertidumbre…

2 de noviembre de 2021

Decidimos vernos en Tailandia ya que su gobierno decidió eliminar la cuarentena obligatoria (y muy cara) que duraba 10 días, así que compré mi billete de avión para viajar en marzo.

17 de diciembre de 2021

El tifón Odette arrasó Filipinas y dejó la isla de mi novio sin electricidad, agua ni internet… No podía contactarle.

22 de diciembre de 2021

Después de 5 días sin saber nada de él y de enviar mensajes sin respuesta… ¡¡¡me escribió!!!

10 de febrero de 2022

Filipinas reabrió sus fronteras después de casi dos años de cierre.

27 de marzo de 2022

Después de todo… Nos volvimos a ver y al fin conseguimos acabar con la incertidumbre e impotencia que sufrimos durante tanto tiempo.

Y hasta aquí la historia sobre cómo la pandemia afectó a mi vida más personal.

Escribí este artículo recordando toda la frustración que sentí y que espero no volver a sentir. Con mucha paciencia y comunicación, conseguimos aguantar lo que podría convertirse en el mayor reto de nuestra relación a distancia. Actualmente estamos volviendo a apreciar la facilidad con la que se podía viajar en el pasado y nos volveremos a ver muy pronto.

Con esto, quiero dar mi más sincero pésame a aquellas personas que dejaron de encontrarle sentido a vivir en este proceso y a sus parejas. Fue muy duro para muchas personas y visibilizarlo es necesario.

Por último, muchos ánimos a las parejas que todavía siguien separadas, y muchas gracias a todos los que formaron parte de #LoveIsNotTourism por hacer de la espera algo compartido.

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